de la
Muy buenas tardes. El
presidente de Estados Unidos
mexicanos se dirige a la
escuelta de bandera para
celebrar el día de la maestra
y el maestro.
En estos momentos, arriba a este recinto, el presidente
constitucional de los Estados Unidos mexicanos,
licenciado Andrés Manuel López
Obrador, quien se dirige a la mesa
de honor para
conmemorar el día de la maestra
y el maestro.
El maestro
Andrés Manuel López Obrador, quien se dirige a la mesa
de honor para
conmemorar el día de la maestra
y el maestro.
Gracias.
Ya voy a dormir, chapa.
Que mandan a todos los niños de sexto que van a conmemorar.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
¡ため2!
¡
Puma o
ya
Sean tan abables de tomar asiento.
Preside esta ceremonia conmemorativa por el día de la maestra y el maestro,
el presidente constitucional de los Estados Unidos mexicanos, licenciado Andrés Manuel López Obrador.
Lo acompañan la maestra Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Educación Pública.
Maestro Alfonso Cepeda Salas, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Maestra Fernanda Alicia Aragón Romero.
Y el maestro Hugo Gutiérrez García.
También contamos con la presencia de maestras y maestros integrantes del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, así como funcionarios de la
Secretaría de Educación Pública y quienes nos siguen por internet a través de redes sociales.
Reciban todos la más cordial bienvenida.
Hace uso de la palabra el maestro Alfonso Cepeda Salas, secretario general del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
La verdad, lo digo sin rubores, realmente es un honor estar con Obrador.
Es un honor estar con Obrador.
Señor licenciado Andrés Manuel López Obrador, presidente de los Estados Unidos mexicanos.
Maestra Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Educación Pública.
Compañeros que representan a los homenajeados, las homenajeadas en el presidio.
Compañeras y compañeros maestros que hoy reciben la presea Rafael Ramírez por 30 años de servicio,
la presea Ignacio Manuel Altamirano por 40 años de servicio a la educación.
Señores, señoras, funcionarios, funcionarias, compañeros integrantes de los órganos nacionales
de gobierno del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación,
amigos todos, el 15 de mayo es un día de orgullo y felicidad para todo México.
Es una celebración que nos enorgullece porque en todo el país, en cada escuela, en cada barrio,
colonia y comunidad, los alumnos, las madres y padres de familia reconocen con cariño a sus maestras y sus maestros.
Las maestras y maestros valoramos profundamente esta conmemoración,
pues representa la gratitud, el aprecio y el reconocimiento de la patria.
Nuestro origen popular, humanista y progresista ha sido determinante para impulsar el desarrollo
y el bienestar de las comunidades. Somos aliados del pueblo de México para la transformación nacional.
Por eso, cada 15 de mayo, las instituciones de la República, los tres órdenes de gobierno y la sociedad
en su conjunto rinden un homenaje al magisterio nacional.
Señor presidente, esta celebración coincide con el último año de su gobierno.
Los maestros nos hemos sentido reconocidos por usted, pues dejó atrás una etapa de agravios y estigmatización
para dar inicio a una nueva fase de dignidad y revaloración.
Al iniciar su gobierno, México empezó una profunda transformación cuyos alcances no alcanzábamos a imaginar.
Hoy, reconocemos plenamente su magnitud, su sentido a favor de la igualdad, la justicia y el bienestar.
Sus prioridades, primero los pobres, muestran resultados incuestionables.
En el CENTE, como en el sistema educativo, vivimos un proceso de fortalecimiento verdadero de la educación
y la escuela pública, de una política de equidad para las niñas, niños y jóvenes,
así como de una nueva etapa de dignificación de maestras y maestros como educadores y como protagonistas
del desarrollo del país.
En estos casi seis años de cooperación, de diálogo y construcción de consensos,
gobierno y sindicato pudimos alcanzar grandes logros para el bien de la educación pública y del magisterio.
A seis años, le ratificamos públicamente nuestro reconocimiento.
Hoy podemos presumir resultados extraordinarios.
El Estado y el magisterio, gracias a la responsabilidad compartida,
logramos salvar al sistema educativo y la escuela pública durante la pandemia más grave que haya tenido lugar en un siglo.
En este período, el magisterio dejó de padecer acoso y persecución,
y se hizo realidad la revalorización y dignificación de las y los trabajadores de la educación.
Hoy, las maestras y maestros sentimos el aprecio y respeto del gobierno, la sociedad y las comunidades educativas.
Logramos garantizar, gracias a la indicación del señor presidente,
basificar a casi un millón de maestras y trabajadores de apoyo a la educación.
Conseguimos incrementos salariales anuales superiores a la inflación,
y en la negociación de 2023 se estableció, por mandato del señor presidente, un ingreso mensual piso de 16 mil pesos.
Se ha hecho un enorme esfuerzo para rescatar el carácter público del Issste
y fortalecer el sistema de salud y seguridad social, así como el modelo de pensiones,
para que sea más justo y digno.
Profundizamos la democracia participativa al integrar desde 2019 a la fecha
nuestros pliegos nacionales de demandas mediante amplias consultas a la base.
En cada consulta, cada año, logramos en promedio la participación de más de un millón 290 mil afiliados.
Este Día del Maestro quiero destacar un tema muy importante para nuestra organización.
Durante su gobierno conmemoramos los 80 años de la Fundación del CENTE.
Cumplimos ocho décadas de honrar nuestro origen y la lucha por nuestras dos causas fundacionales.
Esta conmemoración coincidió con el nuevo tiempo mexicano.
Hace poco más de cinco años, con su impulso y respeto a la autonomía sindical,
también nosotros iniciamos el proceso de transformación interna más importante de la historia sindical.
Cambiamos para hacer frente a nuestros propios desafíos.
Ejercer una defensa más eficaz de los derechos de los trabajadores de la educación.
Fortalecer la educación y la escuela públicas.
Mantener la congruencia con nuestro origen social y popular.
Y participar de manera protagónica en la Cuarta Transformación Nacional.
Acorde con la nueva legislación laboral, renovamos nuestra vida interna.
La democratización del CENTE es una realidad.
Uno de los resultados de mayor trascendencia ha sido la institucionalización del voto libre, personal, directo, secreto y universal,
puesto en práctica en la elección de 45 directivas seccionales.
Hoy el CENTE está más unido que nunca porque es más democrático, representativo
y cuenta con nuevos mecanismos de participación directa, de transparencia y rendición de cuentas.
Tras seis años de cambios irreversibles, hoy sabemos que México cuenta con bases sólidas
para que la transformación nacional se consolide y siga avanzando con el mismo vigor con el que inició.
Se trata de un proyecto de nación de largo plazo y de un cambio que dignifica la vida pública, que no tiene marcha atrás.
Esta transformación logró vencer resistencias y superar obstáculos.
La transformación no se va a interrumpir.
La afianzaremos porque somos más quienes nos movilizamos a favor de un país con más justicia y equidad
que aquellos que se resisten y quieren sostener sus privilegios.
Este 15 de mayo, felicitamos con toda nuestra admiración y cariño a las maestras y maestros
a quienes la República entrega hoy las máximas condecoraciones que puede recibir un maestro.
Ambos reconocimientos, la medalla Rafael Ramírez y la Manuel Altamirano,
son portadores del simbolismo que entraña a entregar a cada alumno la llave que abre la puerta al conocimiento,
a los saberes y a todos los derechos que colectivamente hemos conquistado.
Ustedes, maestras y maestros, cuentan con el aprecio y gratitud de sus alumnos
que incansablemente durante tantos años han formado.
Cuentan con el aprecio y cariño de las madres y padres de familia
porque les brindaron a sus hijos los conocimientos, las herramientas y valores para triunfar en la vida.
Cuentan con su sindicato, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación,
hoy por hoy el sindicato más grande del mundo.
Ser maestro es un gran honor.
Miles de maestras y maestros cumplen diariamente con su responsabilidad de educar a niñas, niños y jóvenes
para que puedan progresar en la vida, para que sean buenos ciudadanos,
para que sean el gran orgullo de sus familias.
Los maestros hemos sido y seguiremos siendo aliados de la sociedad,
de las madres y padres de familia y del pueblo de México.
Por formar parte de un gremio generoso, solidario, comprometido con la educación al servicio del pueblo,
les extiendo mi más sincera felicitación y mi abrazo fraterno,
abrazo que une nuestra permanente lucha por seguir mejorando el salario, la seguridad social
y las condiciones de trabajo porque nuestra lucha es permanente e inacabada.
Señor presidente, como maestras y maestros, como sindicalistas,
le expresamos nuestro reconocimiento y agradecimiento.
Licenciado Andrés Manuel López Obrador,
le recordaremos siempre como el presidente que recuperó el respeto y la dignidad
para las maestras y maestros de México.
Deja un legado que no solo se expresa en la consolidación del modelo de la nueva escuela mexicana,
que no solo tiene que ver con los cientos de miles de plazas otorgadas a las y los trabajadores de la educación
o la respuesta a nuestras demandas económicas, laborales y sociales más sentidas.
En todo el mundo, los sindicatos de trabajadores de la educación se quedaban sorprendidos
de que en la pandemia no hubo un solo despedido.
No disminuyó el salario de ningún trabajador de la educación,
y por el contrario, el primer año tuvimos un incremento de 6% y el segundo un incremento de 8.1%.
Tuvimos que explicarles cuál era la razón principal de este hecho,
que tenemos un presidente firmemente convencido, fiel defensor de la escuela pública
y que de verdad quiere a sus maestras y a sus maestros. Gracias por eso, señor presidente.
En la recta final de una gestión en la que hemos obtenido estabilidad, revalorización y certeza laboral,
queremos expresarle que ha cumplido, que no nos falló, lo cual nos compromete a continuar como agentes de la transformación nacional.
En el magisterio deja una huella imborrable por la relación de respeto, aprecio y cariño que vivimos con usted.
Muchas, muchísimas gracias, señor presidente. Muchas gracias.
Toma la palabra la maestra Fernanda Alicia Aragón Romero.
Buenas tardes. Señor presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Andrés Manuel López Obrador,
secretaria de Educación Pública, maestra Leticia Ramírez Amaya,
secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, maestro Alfonso Cepeda Salas,
estimados colegas, docentes, profesoras y profesores que están aquí representando a quienes han abrazado con responsabilidad y cariño esta profesión.
Es un honor y un privilegio estar hoy aquí, en este podium, a nombre de todos los docentes del país, en un día tan especial como es el 15 de mayo, día del maestro.
Me siento sumamente agradecida de celebrar 40 años de servicio en esta noble y hermosa profesión.
Durante esta trayectoria, y estoy segura de que hablo por todas y todos mis compañeros homenajeados,
hemos vivido grandes experiencias que nos han hecho crecer y evolucionar a la par de la sociedad,
en la ineludible relación dialógica que esta tiene con la educación.
Nos ha tocado transitar por distintos cambios, asumiéndolos siempre con compromiso y convicción.
En el momento actual, la nueva escuela mexicana se erige como un modelo eminentemente educativo,
con enfoque humanista, que destaca por el valor que le otorga la comunidad,
reconociendo que la escuela no es una institución aislada,
y en la medida que se vincula al contexto, su tarea se hace más pertinente y relevante a las demandas sociales.
Asimismo, la apuesta por la autonomía profesional, bien entendida y ejecutada,
nos posibilita responder a la diversidad y cumplir con los preceptos de una educación inclusiva.
Educación inclusiva que por primera vez y gracias a su iniciativa, señor presidente,
escaló a rango constitucional, abriendo miles de oportunidades a alumnos y jóvenes que estaban excluidos del sistema educativo.
A las y los docentes que hoy nos acompañan, los invito a que fortalezcan con amor esta profesión que eligieron,
que está llena de retos y desafíos, pero también de inigualables satisfacciones que alimentan el espíritu.
Tocar la vida de cientos de niñas, niños y jóvenes, dejar una huella positiva,
ser contrapeso muchas veces de circunstancias adversas y ponderar en ellos la verdad del conocimiento
ante la incertidumbre que a veces los abruma, es una gran responsabilidad,
y a la vez una inmensa recompensa a horas, días y años de entrega profesional.
Siéntanse orgullosos de ejercer la docencia, profesión de profesiones.
Finalmente, un valor inherente e irrenunciable del ser humano es la gratitud.
Por ello le digo gracias, señor presidente. Gracias por brindarnos certeza laboral.
Gracias por enarbolar siempre la bandera de la revalorización del magisterio.
Gracias por estar incondicionalmente del lado del maestro,
reconociendo su valía como forjador de ciudadanas y ciudadanos de bien.
Gracias por nombrar a una maestra como secretaria de educación.
Gracias, muchas gracias por reconocer a las maestras y maestros como un baluarte,
como un pilar indispensable para el desarrollo del país. Gracias, es cuanto.
Hace uso de la palabra la maestra, Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Educación Pública.
Uno no escoge el tiempo para venir a la universidad de la que se le ha hecho el trabajo.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo, pero debe dejar huella en su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad. Todos tenemos un deber de amor que cumplir.
Poeta Yoconda Belli.
Buenas tardes a todas y a todos.
Licenciado Andrés Manuel López Obrador, presidente de México,
Gracias por reconocer a una de las profesiones más hermosas y generosas, el magisterio.
Estimadas maestras, estimados maestros, hoy reciben la condecoración maestro Ignacio Manuel Altamirano
por 40 años o más de servicio. Gracias por el gran compromiso con la enseñanza,
con la transformación de la vida de estudiantes y de la propia sociedad.
Docentes destacados que nos acompañan en este festejo.
En esta ocasión hemos querido también invitar no sólo a quien cumplen años de servicio,
sino también a aquellos que se dedican en el aula durante muchos y muchos años haciendo un gran esfuerzo
por llevar la educación a los lugares más apartados.
Docentes destacados, muchas gracias por estarnos acompañando.
Les abrazamos con aprecio y reconocimiento por la forma entusiasta
en que se han apropiado de la propuesta educativa y de los nuevos libros de texto gratuito.
Maestro Alfonso Cepeda Salas, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación,
compañeros de los órganos sindicales, maestra Fernanda Alicia Aragón Romero del Estado de Sonora
y maestro Hugo Gutiérrez García del Estado de México.
Enseñar es compartir, dialogar, explicar, orientar la reflexión,
contribuir a la transformación de la conciencia para posibilitar la autonomía, la libertad.
Es encaminar a los y las estudiantes para que se conozcan a sí mismos
y se identifiquen con todas sus posibilidades,
se apropien de saberes y se acerquen al mundo más allá de lo que ya conocen.
Es abrazar, es compartir valores, dar confianza, amor, fortalecer para vencer miedos,
conocer y hacer crecer la esperanza y los sueños de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Porque todas y todos ellos tienen sueños y deben ser felices.
Todas y todos reconocemos, conocemos a una maestra o a un maestro que ha dejado huella en nuestras vidas,
con quien nos hemos identificado y se convirtió esa maestra o ese maestro en ejemplo,
en inspiración, en guía, un docente que nos impulsó para utilizar nuestras alas y extender la conciencia y la razón
y disfrutar la aventura de aprender.
El gobierno de la República, el gobierno de la Cuarta Transformación
reconoce el trabajo diario de miles y miles de docentes de nuestro país
en todos los niveles educativos, educación inicial, educación básica, media superior, superior
y a quienes están en todos los servicios educativos, en las escuelas generales, rurales, indígenas,
en las aulas multigrado, en educación especial.
Confiamos en todas y todos ustedes.
Valoramos su dedicación en cada ciclo escolar, la planeación de sus clases,
la preparación de materiales y la atención que dan a sus alumnas y sus alumnos.
En estos años en que he estado al frente de la Secretaría de Educación Pública,
he podido constatar la alegría que he visto en los salones con múltiples recursos pedagógicos.
Ustedes saben a lo que me refiero, solo los que han sido maestros y maestras en el aula
saben lo que significa un salón que acoja, un salón que dé la bienvenida,
un salón con recursos pedagógicos.
Y esos recursos han sido elaborados con sus estudiantes para qué?
Para construir ambientes agradables, acogedores, que permitan a los colectivos escolares
hacer actividades donde aprendan, convivan y jueguen.
Y muy importante, y en esos espacios puedan los alumnos y las alumnas ser felices,
porque la felicidad es un objetivo de la educación.
Para este gobierno la educación es un derecho, no un privilegio.
Rompimos con el individualismo, con la mercantilización y fragmentación del conocimiento,
porque para nosotros la educación es la base de la transformación social y el bienestar
a partir del principio de la justicia social.
En los años anteriores, si ustedes lo saben, a este gobierno maestras y maestros fueron demeritados
y denostados en su actuación profesional, incluso fueron injustamente criminalizados.
Ahora revaloramos y dignificamos su profesión, reconocemos sus saberes y sus experiencias.
Ustedes participaron en la construcción de la propuesta educativa que hemos puesto en marcha,
el plan de estudio.
Ustedes son maestros innovadores y participaron en la elaboración de los nuevos libros de texto gratuito.
La autonomía profesional tiene un espacio primordial en la nueva escuela mexicana.
Las maestras y maestros son profesionales que contribuyen a la grandeza de nuestra patria,
una patria diversa, multicultural.
Parte fundamental de la actuación que hemos realizado ha sido la dignificación de los docentes.
Y como ya se ha dicho, la justicia laboral, más de 960 mil plazas a maestras y maestros,
se dice fácil, pero eso es justicia laboral.
Pero no solo eso, para el fortalecimiento de la educación y la escuela pública
hemos dado un gran impulso a la mejora de los planteles escolares a través de un gran programa.
El programa de la escuela es nuestra, un programa que atiende a más de 72 mil planteles en todo el país
y un programa que las madres, padres de familia, maestros y alumnos se han apropiado de él.
La escuela es nuestra.
Y como nunca antes hemos apoyado a las y los estudiantes para permanecer, continuar y concluir sus estudios
a través de la entrega de más de 12 millones de becas Benito Juárez.
Maestras y maestros, la presea que os reciben significan muchos años de trabajo
en los que ustedes han convivido con miles de estudiantes
y cada día propiciaron aprendizajes, diálogos, lecturas, interés por la ciencia,
por la búsqueda de explicaciones y la participación respetuosa y colectiva.
Y muy importante es fortaleciendo valores, valores que generan una convivencia
y que logramos apreciar su compromiso.
Presidente Andrés Manuel Opreso Obrador, como maestra orgullosamente normalista,
es un gran honor el encargo que usted me encomendó.
Estoy profundamente agradecida y creo que los lazos que se componen de una propuesta y una convicción
y buscar la transformación de México no se rompen tan fácilmente.
Y creo aquí ser eco de las palabras de muchos de mis compañeros, maestros y de servidores públicos.
Lo llevamos siempre en el corazón y seguiremos en cualquier lugar donde estemos
luchando por la consolidación de la transformación del país.
Usted siempre ha reconocido la participación de las maestras y los maestros en la transformación
y construcción de un mejor país, porque en las aulas de las escuelas públicas
se forja un porvenir para el pueblo.
Maestras, maestros, ustedes son el motor y el alma de la educación.
Hoy, en este 15 de mayo, reciban un afectuoso abrazo.
Felicidades a todas y todos.
¡Que viva la escuela pública!
¡Que vivan las maestras y los maestros de México!
En este momento, el presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos,
licenciado Andrés Manuel López Obrador,
hará entrega de la condecoración maestro Manuel Altamirano
a maestras y maestros galardonados.
Reciben con decoración maestro Manuel Altamirano
por 40 años o más de servicio docente de Aguascalientes,
María del Carmen Rosales Loera.
¡Aplausos!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
알
¡okedad!
¡Gracias!
¡Gracias!
¡Gracias!
bring it
La
escuchemos el mensaje que dirige el licenciado Andres Manuel López Obrador
presidente constitucional de los Estados Unidos mexicanos
Estimadas y estimados, maestras y maestros, les expreso mi más sincera felicitación
en su día y nuestro más profundo agradecimiento por su importante y sublime labor por la
educación y la enseñanza.
El magisterio es un apostolado que requiere de vocación y de mucho amor, de mucho amor
al prójimo, a los demás.
Los maestros y los alumnos son la esencia, el alma de la educación. Se necesitan desde
luego las aulas, los cupitres, el pizarrón, los laboratorios, los libros, pero sin una
un maestro dispuesto a enseñar y un alumno en buenas condiciones para aprender, no se
puede avanzar mucho.
La maestra o el maestro son insustituibles en la noble tarea de la educación. Y no es
casual que por eso nuestra prioridad ha sido respetar y atender las necesidades de los
trabajadores de la educación.
Así como puedo afirmar con orgullo que hemos atendido y respetado a todas y a todos, pero
que hemos dado preferencia a los más necesitados, a los pobres, también es motivo de gran satisfacción
el poder afirmar que durante nuestro gobierno jamás le hemos faltado el respeto a nuestras
maestras y maestros.
Esto ha sido lo primero, el trato digno que merecen y que se han ganado con su responsabilidad
y abnegación, quienes nos enseñan a escribir, a leer, a contar desde temprana edad y ponen
paciencia y comprensión.
Aunque eso es lo más importante, el nunca ofenderlos, también hemos procurado mejorar
sus condiciones salariales y sus prestaciones sociales hasta el límite de nuestras posibilidades.
Por ejemplo, en nuestro gobierno habremos destinado para aumentos salariales de maestras
y maestros y otros trabajadores de la educación 175 mil millones de pesos adicionales a lo
presupuestado.
A finales del gobierno de Calderón, un maestro de grupo de primaria ganaba nueve mil 580
pesos mensuales, al final del gobierno de Peña 11 mil 952 y ahora obtendrán 17 mil
635 pesos.
Es decir, un incremento en el sexenio de 47.5 por ciento.
En cuanto a los trabajadores administrativos del sector educativo, con Calderón ganaban
seis mil 758 pesos, con Peña ocho mil 430 pesos y ahora recibirán 16 mil 778 pesos.
Es un incremento de prácticamente el doble, pero también es significativo que hace seis
años un aspirante a profesor bilingüe de educación indígena obtenía cinco mil 994
pesos mensuales y ahora ganará 17 mil 278 pesos.
Un incremento de 188 por ciento durante nuestro gobierno.
Para aclarar lo mejor, el día de hoy se anuncia que el aumento anual a los maestros de educación
básica federalizada será del 10 por ciento en promedio.
Se trata de un reconocimiento especial a maestras y maestros de nuestro país.
Esto, como aquí se ha expresado, se ha hecho acompañar de la basificación a 960 mil trabajadores
de la educación.
También hemos creado el Fondo de Pensiones para el Bienestar con el propósito de reparar
el daño causado por la ley aprobada durante el gobierno de Calderón, que sólo contemplaba
entregar 30 por ciento del salario al momento del retiro o la jubilación.
Ahora en virtud de este nuevo fondo, los maestros y todos los trabajadores recibirán una pensión
equivalente al 100 por ciento del sueldo que tengan al momento de su retiro.
De igual manera, es oportuno exponer que en cuanto a los servicios de salud del Issste
hemos hecho un trabajo para rescatar lo que dejaron del Issste, porque lo hicieron pedazos,
lo privatizaron por parte y estamos integrando todos los servicios que se subrogaron para
que el Issste sea una institución verdaderamente pública.
Hemos remodelado 547 clínicas, se habilitaron y equiparon 114 hospitales, hemos logrado
avanzar en el abasto de medicamentos, que ya es del 91 por ciento y vamos por el 100
por ciento.
Antes de que yo concluya mi mandato, ese es el compromiso, 100 por ciento de abasto
de medicamentos en las clínicas y en hospitales del Issste.
En agosto se inaugurarán, como no sucedía en seis años, seis hospitales de especialidades
y algo importante, está por celebrarse un convenio con el Seguro Social para que ustedes,
maestras, maestros, puedan ser atendidos en 11 mil clínicas del Innsbienestar.
Los maestros que trabajan en las comunidades, que viven en los pueblos, pues no pueden ir
a una clínica del Issste porque no hay una clínica cercana, pero sí hay centros de
salud, que ahora los estamos rehabilitando y van a contar con médicos de lunes a domingo.
Y en esos centros de salud se va a dar atención de primer nivel a los derechohabientes del
Issste, a población en general, vamos a hacer realidad el derecho del pueblo a la salud.
Y lo mismo se va a suscribir un convenio para que los maestros, maestras, trabajadores de
la educación puedan ser atendidos en los 635 hospitales del Innsbienestar.
Hemos hecho ello desde luego de manera gratuita, porque la salud como la educación no son
privilegios, son derechos que tenemos todos los mexicanos.
Les informo y ya ustedes saben que como nunca estamos entregando becas a estudiantes de
familias pobres, lo subrayo como nunca en la historia del país.
Se benefician a 12 millones 500 mil alumnos de todos los niveles escolares.
También a ustedes les consta que el programa La Escuela es Nuestra permite hacer llegar
de manera directa a sociedades de madres y padres de familia el presupuesto para el
mantenimiento.
Ya llevamos 172 mil planteles educativos, en 172 mil escuelas las sociedades de madres,
padres de familia han recibido un presupuesto para el mantenimiento de sus aulas y de sus
instalaciones educativas.
Esto ha significado una inversión global en el sexenio de 84 mil millones de pesos.
Saben ustedes también, porque por primera vez participaron en la elaboración, como
aquí lo mencionó Lety, de los contenidos de libros de texto, se les invitó a ustedes
a participar.
Saben que contra viento y marea, enfrentando como siempre a la reacción conservadora,
logramos distribuir esos materiales educativos en todas las escuelas de nivel básico del
país. Hablo de 153 millones de libros, de ejemplares, con una orientación científica,
pero también humanística.
Queremos que se formen y egrecien de universidades y de escuelas de nivel superior. Muy buenos
científicos, pero con dimensión social, muy buenos científicos con humanismo. Esa
es la orientación que tienen los nuevos libros de texto.
Digo, y esto es para agradecerles mucho, que sólo durante la pandemia se suspendieron
clases y que en todo momento, siempre, hemos contado con el apoyo de ustedes, del magisterio
nacional, me han apoyado, me han respaldado, han formado parte del proceso de transformación,
del proceso de cambio.
Como decía el presidente Juárez, con el pueblo todo, sin el pueblo nada.
Y parafraseando el presidente Juárez diría con los maestros y las maestras todo, sin
las maestras y los maestros nada.
Nada más se me viene a la mente el pensar cómo se querían imponer una reforma educativa
sin tomar en cuenta a las maestras y a los maestros. Era un absurdo, era completamente
irracional. Afortunadamente ya eso ya quedó atrás.
Agradezco al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación por su confianza, en especial
al maestro Alfonso Cepeda, quien ha sido un auténtico defensor de las demandas de los
No crean que ha sido fácil, sí les representa, sí les defiende.
Y al mismo tiempo ha sido respetuoso del gobierno legal y democrático que represento. Reconozco
a sí mismo la importancia que ha tenido la participación de la coordinadora nacional,
del Asente, sobre todo por las acciones de resistencia que emprendieron para defender
la educación pública cuando el viejo régimen quiso imponer mediante la represión la mal
llamada reforma educativa.
Maestras, maestros, trabajadores de la educación, a cuatro meses y medio de terminar mi mandato,
no me queda más que agradecerles por su vocación de servicio, porque ustedes quieren verdaderamente
a sus alumnos y ayudan mucho a las familias y desde luego contribuyen mucho al desarrollo
de nuestro querido México.
Ustedes son herederos de aquellos maestros, maestras de la postrevolución, del periodo
postrevolucionario que enseñaron a las niñas, niños y adolescentes del México pobre y
marginado y que para llevar a cabo esa noble misión tuvieron que enfrentar a caciques,
compresores y altaneros a quienes no les convenía el despertar del pueblo, porque
la educación, como decía el presidente Juárez, es la primera base de la prosperidad de un
pueblo, pero lo más importante.
A la vez decía que el medio más seguro de hacer imposibles los abusos del poder.
Desde aquellos tiempos hasta fechas más recientes ustedes no sólo han dado instrucción elemental
a millones de niñas, niños, jóvenes, sino que con su ejemplo le enseñaron a incontables
hombres y mujeres libres a mantener en alto los ideales, a organizarse, a defender sus
derechos, a radiarse en el pueblo y a resistir ante las injustices.
La transformación nacional que hoy vivimos también aprendió de ustedes y por eso, más
allá de diferencias circunstanciales, los tengo y los tendré siempre como compañeras
y compañeros.
Muchas felicidades, maestras y maestros.